Archivo de la categoría ‘Diciembre 2008’

El Purgatorio

Miércoles, 10 de Diciembre de 2008

purgatoryEn la teología católica, el purgatorio es el lugar de limpieza y expiación donde, después de su muerte, las personas que han muerto sin pecado mortal (ofensa directa a Dios), pero que han cometido pecados leves en su vida, tienen que limpiar esas culpas para poder alcanzar el cielo. Debido a que todo aquél que entra en el Purgatorio terminará llegando al Cielo tarde o temprano, el purgatorio no es una forma del Infierno. Las plegarias por los muertos y las indulgencias pueden acortar la estadía de uno o varios de los seres queridos que estén en dicho lugar.

El tipo de penas que se padecen son equivalentes a las del infierno, pero no son eternas y purifican porque la persona no está empedernida en una opción por el mal. Por eso el Purgatorio es la purificación final de los elegidos, la última etapa de la santificación.

La Iglesia Ortodoxa de Oriente no acepta la existencia del purgatorio, pero tradicionalmente se ofrecen rezos a los muertos, pidiendo a Dios que les muestre su misericordia y amor, en lo que equivale a una admisión implícita de su existencia.

La mayoría de las iglesias protestantes rechazan de forma unánime la creencia en el purgatorio; de hecho, la Reforma luterana se inició precisamente con la denuncia que Lutero hizo contra la venta de indulgencias (dispensas eclesiásticas que liberaban a las almas del purgatorio a cambio de dinero) para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro. Con ellas se le pagó su trabajo a Miguel Ángel y muchos otros artistas. Lutero, monje apóstata, describe el purgatorio como una invención malintencionada del anticristo para confundir al hombre y hacerle creer que hay perdón después de la muerte por medio de la compra de indulgencias y otros mecanismos. Sin embargo, la Iglesia Católica no acepta esa visión, ya que ella considera que es preciso distinguir entre la remisión de la pena temporal y el perdón de los pecados propiamente dichos. Al estar el purgatorio basado en los libros que la Iglesia Católica Romana denomina con el nombre de deuterocanónicos, los protestantes decidieron rechazar la doctrina del purgatorio al considerar que dichos libros, propios del canon griego de la Septuaginta, sólo son lectura edificante, pero no son palabra inspirada por Dios, por lo que los han calificado como apócrifos; pero no sólo la Iglesia Católica se basa en dichos libros para comprobar la existencia del purgatorio, otros de los libros en los que se basa es el Apocálipsis y el Evangelio de San Mateo, entre otros. Esto lleva la discusión a decidir quién de estos antagonistas tiene autoridad para definir el canon de la Biblia y la doctrina cristiana misma.

En el Islam existen conceptos similares o compatibles con el católico romano, como el Barzaj, el lugar, período o secuencia de trámites por los que el alma espera el Juicio Final en lo que Mahoma describe como «las peores horas de la vida de un hombre». La idea de que las almas que van al infierno pueden sufrir allí la purificación y alcanzar el cielo, permite a algunos opinar que el infierno de los musulmanes es más parecido al purgatorio de los católicos que al infierno cristiano. Existe también el Araf, un alto muro o barrera en el que esperan los que han conseguido escapar del infierno, pero no han sido autorizados aún a entrar en el cielo. También se encuentran en ese lugar fronterizo las almas de los naturalmente inocentes, como los niños o los locos incapaces de distinguir el bien del mal.

Otro lugar que responde al mismo concepto es el Hamistagan o Hamestagan del zoroastrismo, donde las almas de los que presentan un balance equilibrado entre sus buenas y sus malas obras, encuentran la oportunidad que necesitan para ganar un sitio en el cielo. Algunos apologetas protestantes aprovechan esta coincidencia para hacer uno de sus frecuentes reproches de paganismo en las tradiciones católicas.

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San Patricio

Miércoles, 10 de Diciembre de 2008

st_patrick1San Patricio (latín: Patricius) fue un misionero cristiano y es conocido como el santo patrono de Irlanda, junto a Santa Brígida y San Columba, fue un predicador y religioso de Britania, tradicionalmente considerado el introductor de la religión cristiana en la isla.

En España es patrón de la ciudad de Murcia y su antiguo Reino, debido a que la reconquista de estos territorios se produjo el día de la festividad del santo del año 1452, tras la victoria obtenida por las tropas cristianas de Juan II de Castilla en la célebre Batalla de los Alporchones (Lorca).

Patricio nació con el nombre de Maewyn alrededor del año 387 en Bennhaven Taberniae, en la actual Escocia. Era hijo de un oficial romano, cuya religión era el cristianismo. A los 16 años cayó prisionero de piratas irlandeses y fue vendido como esclavo. Tras varios intentos, logró huir y se convirtió en predicador del Evangelio en Irlanda, isla que en esos tiempos se encontraba dividida en numerosos clanes sometidos a la poderosa autoridad de los druidas.

Patricio tuvo que explicar una vez lo que era la Santísima Trinidad. Para que todos lo entendieran utilizó un trébol como muestra, explicando que la Santísima Trinidad, al igual que el trébol, era una misma unidad pero con tres personas diferentes (una misma hoja con tres foliolos).

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Isabel I de Rusia

Lunes, 8 de Diciembre de 2008

Isabel I Petrovna de Rusia emperatriz de Rusia, Llamada La Clemente; hija segunda de Pedro I y Catalina I, nacida en Kolomenskoe, el 18 de diciembre de 1709San Petersburgo el año de 1762, a los 53 años de edad, su muerte se conoce como y muriendo en Milagro de la Casa de Brandenburgo.

Cuando murió Pedro el Grande sin descendencia masculina, la opinión sobre quién debía subir al trono quedó dividida. Había sido relegada del trono en 1725 al subir su madre al trono, en 1727 cuando Pedro II (sobrino suyo). Al morir Pedro II, en enero de 1730, la opinión volvió a dividirse entre los partidarios de las hijas de Pedro y los de Pedro III, que aún era un niño. Finalmente, subió al trono Ana Ivanovna, hija segunda del zar Iván V, quien además era la que menos probabilidades tenía.
Ascendió al trono en 1741, tras derrocar al Emperador niño Iván VI, al que hizo encerrar como un animal en la fortaleza de Schlüsselburg, aprovechando la debilidad y pereza de la regenta madre, Ana Leopoldovna, hija de Catalina de Meklemburgo.
Se inició una revolución entre los partidarios de Isabel e Iván. Todo terminó cuando uno de sus propios aliados y amantes (Lestocq) le había querido encerrar en un convento; pero Isabel, durante una velada del 25 de noviembre de 1741, había mandado llamar a algunos de sus seguidores, suplicándoles la salvaran.

Lloró y les hizo besar la cruz, lo cual equivalía a un juramento. Ella les dijo que era su madre, la madre del pueblo ruso. Ellos cedieron, haciéndole caso, velando y guardando por ella. Antes, sus palabras habían sido: “¡Juro morir por vosotros, jurad vosotros morir por mí!”. Tenía 31 años y era hermosa y elegante, a parte de gran amazona. Tuvo una educación muy pobre que compensó con un carácter fuerte y apasionado.
Tuvo mala suerte con sus prometidos: Algunos murieron, y otros la dejaron. Había estado prometida al rey Luis XV de Francia, al zar Pedro II, al duque de Chartres, al duque de Borbón y al conde de Charolais. Su último prometido, el príncipe Carlos Augusto de Holstein Obispo de Lübeck y candidato a la corona de Curlandia, había muerto de viruela. Su gran amor de juventud fue el Conde Simon Narishkin, del cual fue separada violentamente. Aun así contaba con una pequeña corte de amantes. Isabel necesitaba estar con alguien. Tuvo romances con los Chouvalov (Alejandro y Pedro), con Miguel Vorontsov y con dos personajes más de apellidos Lestocq y Schwartz.
Los oficiales de su guardia la adoraban, entre otras cosas porque aceptaba ser la madrina de sus hijos. Los soldados iban a hablar con ella a su casa de campo. Tuvo de amantes a soldados como Boutorlín, Chombín, Lestoccq (aquél que quiso entregarla, pero que a la mera hora se arrepintió) y, a Razoumovski, con quien acabara casándose en secreto en 1742.

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Pompeyo

Jueves, 4 de Diciembre de 2008

Cneo Pompeyo Magno, en latín Gnaeus o Cnaeus Pompeius Magnus, fue un político y general romano, nacido el 29 de septiembre del año 106 a. C., hijo de Cneo Pompeyo Estrabón. Murió refugiado en Egipto, donde fue asesinado el 28 de septiembre del año 48 a. C.

De ideas conservadoras, al igual que su padre, Pompeyo no simpatizaba con el régimen popular que se había establecido en Roma tras la marcha del general Lucio Cornelio Sila a Oriente. Pompeyo supo ganarse el aprecio de Sila gracias a su arrojo y sus dotes militares, lo cual provocó la envidia de Craso. De hecho, Pompeyo se divorció de su primera esposa, Antistia, para casarse de nuevo con Emilia, la hijastra del dictador.

Mientras Pompeyo se enfrentaba con Sertorio, un nuevo conflicto amenazaba a la República Romana: la rebelión de Espartaco, que estalló en Capua en el 73 a. C. Los esclavos vencieron repetidas veces a las legiones y sembraron el terror en Italia. Espartaco atacó a Craso en Apulia, siendo completamente derrotado, y Pompeyo llegó a tiempo para destruir una banda de unos 5.000 esclavos que habían quedado aislados.

En el año 67 a. C. Pompeyo expulsó a los piratas que hacechaban las costas de Italia y de Sicilia en cuestión de seis semanas, luego fue a Roma a darse un descanso, dirigiéndose luego a Grecia desde donde los desbarató en cincuenta días, más tarde los arrinconó en Cilicia y perdonó a todos los que se rindieron, les obligó a entregar su capital y luego los diseminó por todas las ciudades de Asia.

En el apogeo de su gloria, Pompeyo regresó a Roma y licenció su ejército en el 61 a. C. Se presentó ante el Senado pidiendo la aprobación de su política en Oriente y el reparto de tierras entre sus veteranos como recompensa. Para su sorpresa, el Senado se negó a aceptarlo.

Luego de la llamada Segunda Guerra Civil, Pompeyo el Grande huyó hacia la costa del Egeo escondiéndose de los cazarrecompensas que le pisaban los talones, con la intención de pedir ayuda a Ptolomeo, el faraón de Egipto, un niño de 12 años.

Tras tomar tierra, un renegado romano desenvainó su espada y atravesó a Pompeyo, que acto seguido soportó una lluvia de puñaladas, llevándose con las dos manos la toga a la cara. Cornelia y el resto de los tripulantes de la pequeña flota observaron los sucesos impotentes desde el mar, sin poder hacer nada. Acto seguido Pompeyo fue decapitado. La cabeza fue enviada a Roma por César y enterrada con honores. Su cuerpo fue rescatado e incinerado según Plutarco por un veterano de las primeras campañas de Pompeyo junto con uno de los libertos de Pompeyo. Una vez incinerado el cuerpo apilaron un montón de piedras en el lugar, pero las dunas pronto lo hicieron desaparecer.

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Enrique IV de Francia

Sábado, 30 de Agosto de 2008

Enrique IV de Francia y III de Navarra (Pau, 1 de abril de 1553 – París, 14 de mayo de 1610), Rey de Francia entre 1589 y 1610, primero de la Casa de Borbón en ese país y también rey de Navarra entre 1572 y 1610, conocido como Enrique el Grande (Henri le Grand) o el Buen Rey (Le bon roi Henri).

Enrique IV fue coronado Rey de Francia en la Catedral de Chartres el 27 de febrero de 1594 y entró en París ese mismo año. Sin embargo, tuvo que sostener combates hasta 1598 para acabar con los últimos reductos de la Liga Católica y para rechazar los ataques españoles. Ese año firma la paz con España (paz de Vervins), por la que Felipe II renuncia a intervenir en los asuntos franceses y reconoce la legitimidad del monarca.
La tan esperada tolerancia religiosa hacia los hugonotes es decretada por el Edicto de Nantes (1598) y fue acompañada del reconocimiento del catolicismo como religión del Estado y de una política de reconciliación basada en la renuncia a toda revancha o depuración; con ello puso fin a los conflictos religiosos que asolaban el país desde mediados del siglo XVI y consolidó la corona.
El 17 de diciembre de 1600 se casó, en segundas nupcias, con la princesa italiana María de Médici, que le daría seis hijos.
A partir de 1598, y para consolidar la corona, restauró la autoridad real. No admitió primer ministro, dejó de convocar los Estados Generales, redujo la influencia de los parlamentos y controló el acceso a los puestos de la administración y la corte. Adoptó políticas y emprendió proyectos de todo tipo para mejorar la vida de sus súbditos, lo que le convertiría en uno de los gobernantes más populares del país.
En ese período, Francia vivió un importante avance económico que se extendió más allá de sus fronteras. Financió varias expediciones de Pierre Dugua, Sieur de Monts y Samuel de Champlain a Norteamérica, de forma que, durante su reinado, se fundaron las primeras colonias francesas en Canadá.

Así como fue un hombre compasivo y amado por su pueblo, también fue odiado y murió asesinado tras varias tentativas en las calles de París el 14 de mayo de 1610 por François Ravaillac. Fue sucedido por su hijo, Luis XIII de Francia, el cual durante su minoría de edad, hasta 1617, estuvo bajo la regencia de su madre, la Reina María de Médici.
Cuatro años después de su muerte se erigió una estatua en su honor en París; durante la Revolución Francesa fue destruida, pero fue la primera en ser reconstruida en 1818. Su nombre avivó la restauración de la monarquía en Francia y la pieza musical Vive Henri IV incluso fue usada como himno oficioso durante la restauración borbónica y aún reivindicada por movimientos monárquicos.

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Ganesha

Domingo, 29 de Junio de 2008

En el hinduismo, Ganesha o Ganesh (en sánscrito गणेश o श्रीगणेश [gəneːʂə]: señor de los ganas) es hijo del dios Shivá y la diosa Párvati. Dios de la sabiduría, de los caminos y de las letras. Su montura (vahana) es un ratón. Normalmente es representado con cuatro brazos, gran barriga y cabeza de elefante. Es jefe de los ejércitos de Shiva, los ganas, seres sobrenaturales. Sus dos esposas son Buddhi (inteligencia) y Manas (mente).

Según la leyenda, Párvati tuvo a su hijo mientras Shivá estaba en la guerra contra los asuras (‘los que no son suras’, demonios). Un día Párvati fue a bañarse, y le pidió a Ganesha que vigilara la puerta del aposento. En ese momento, Shivá volvió. Ganesh no reconoció a su padre, ni este a su hijo, de modo que el joven dios le prohibió el paso. Hubo una reyerta y Shiva enfurecido, decapitó a Ganesha. Cuando se dio cuenta de que había matado a su hijo, y ante el llanto de la desconsolada madre, Shivá bajó a la tierra con la promesa de darle a su hijo la cabeza del primer ser que encontrara a su paso. Resultó ser un elefante.

En los viajes o bodas es la deidad presente, y en general, antes de emprender alguna empresa difícil, es costumbre encomendarse a Ganesha. Él, como dios de los caminos, hará que lo que se empiece en ese momento llegue a buen puerto si antes se encomiendan a Ganesha.

La mayoría de las representaciones del dios tienen cuatro brazos, en cada mano lleva un atributo distinto que puede variar, pero generalmente se trata de:
• En el primer brazo lleva una soga, para conducir a los devotos hacia el sendero de la Verdad.
• La segunda mano sujeta un hacha, para cortar las ataduras perecederas de los devotos.
• La tercera mano sujeta un laddu (dulce hecho con harina de garbanzo, mantequilla frita, leche condensada y frutas secas) para recompensar a los devotos por sus actividades espirituales.
• La cuarta mano siempre está extendida para impartir bendición a los fieles.

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