El David es una obra realizada por Miguel Ángel Buonarroti entre 1501 y 1504 por encargo de la Opera del Duomo de Florencia.
En julio de 1496 Miguel Ángel se traslada a Roma por primera vez donde el Papa Julio II le encarga la famosa Pietà del Vaticano. De regreso a Florencia la Opera del Duomo le encarga el “David” que realiza de 1501 a 1504. Es una escultura tallada en mármol de Carrara, con una altura de 4,09 metros que representa el cuerpo desnudo de un varón en la adolescencia con todos los músculos de su cuerpo aparentemente tensionados. El bloque de mármol que le proporcionaron era muy estrecho y defectuoso, que fue dejado a la intemperie en el patio de obras de la Catedral de Florencia durante más de 40 años, y abandonado precedentemente por Agostino di Duccio en 1464 y Antonio Rossellino en 1476, algo no habitual en las obras de Miguel Ángel ya que era él mismo el que elegía el bloque de mármol con el que iba a trabajar; este factor está considerado hoy en día como uno de los responsables del deterioro acuciante que presenta la obra, que se va agravado por el gran desgaste ambiental que supone el número de visitantes que soporta cada año.
El David se nos muestra con una expresión desafiante en el rostro, a la espera de divisar a Goliat, dirigiendo la vista hacia un punto determinado. Miguel Ángel logró una gran perfección anátomica, vigor, vitalidad y belleza fusionando la armonía y la belleza clásica con la expresión, el significado y el sentimiento. Para ello sobredimensiona la cabeza, la gira un poco (evita la frontalidad) y da una mirada expectante y segura, concentra el vigor en la robustez de su mano también sobredimensionada (abultada; el gigantismo es típico de Miguel Ángel), presentado el cuerpo una disposición en zig-zag. La obra ha pasado a la posteridad como patrón estético de anatomía y canon de belleza. Los especialistas consideran que esta escultura es perfecta en el sentido de las proporciones ideales del hombre, pues la cabeza representa un octavo del resto del cuerpo y el conjunto de la escultura mantiene el equilibrio total.
Aunque fue concebida para estar en un lugar elevado estuvo hasta el año 1947 situada en la entrada del Palacio de la Señoría, como símbolo de libertad de la República Fiorentina, hoy se conserva en la Galleria dell’Accademia de Florencia para evitar su deterioro por las inclemencias del tiempo. En la Piazza de la Signoria existe una copia de la escultura en el lugar donde ésta se ubicaba antes del traslado para evitar que fuera dañada por la polución.